El Ministerio Público ha revelado un esquema irregular en el Instituto Oncológico Regional del Cibao, donde se suministraban dosis incompletas de medicamentos contra el cáncer, facturadas completamente al Seguro Nacional de Salud (Senasa). Héctor Antonio Lora Cruceta, ex presidente del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer, es acusado de dirigir un sistema que perjudicaba tanto a pacientes como a la aseguradora.
Según el expediente, en el área de quimioterapia ambulatoria, el personal de farmacia dividía un frasco de medicamento entre dos pacientes, pero facturaba dos frascos completos. Además, se facturaban medicamentos biológicos originales, entregando en su lugar equivalentes genéricos de menor costo.
El Ministerio Público también acusa a Lora Cruceta de privatizar habitaciones del centro de salud, obligando a pacientes a pagar por espacios que debían ser cubiertos por seguros médicos. Aquellos que no podían costear una habitación privada debían esperar o recibir tratamiento en áreas no adecuadas, aumentando el riesgo de infecciones.
Asimismo, se señala que Lora Cruceta prohibió la entrega gratuita de medicamentos donados, amenazando con despidos al personal que incumpliera la orden. Esta práctica, según el Ministerio Público, constituyó una apropiación indebida de bienes destinados a pacientes vulnerables.




