A menos de una semana del incendio en el Parque Nacional Sierra de Bahoruco, pequeños brotes verdes comienzan a emerger entre la ceniza y los restos carbonizados. César Peralta, administrador del área protegida, observa cómo la vegetación intenta regenerarse tras el fuego.
El incendio reciente consumió pinos jóvenes que habían crecido después de los incendios de 2017, lo que dificulta su regeneración sin intervención humana. En algunas áreas, los árboles adultos conservan partes verdes, lo que sugiere una posible recuperación.
Un estudio publicado en 2025 revela que República Dominicana perdió el 20.5% de su bosque primario entre 1996 y 2022, con el fuego relacionado con el 65.7% de la pérdida. La regeneración natural varía, y la repetición de incendios complica el proceso de recuperación.
La investigación destaca que, aunque el terreno pueda volverse verde, la estructura y composición original del bosque no siempre se recuperan. En bosques secos y manglares, la recuperación depende de múltiples factores, como raíces y salinidad.




