El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió su política comercial y la expansión de la industria de semiconductores, destacando su importancia para la seguridad nacional. En una entrevista, Trump afirmó que los aranceles impuestos son una herramienta de presión diplomática, asegurando que detuvo ocho guerras gracias a ellos. Un tribunal federal de apelaciones permitió que la Administración Trump continúe aplicando un gravamen global del 10% mientras avanza el proceso legal contra estos aranceles. Trump también justificó su política sobre Irán y la expansión de la industria de semiconductores en Estados Unidos como clave para la seguridad nacional, en competencia directa con China.