El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las fuerzas estadounidenses atacarán a Irán, poniendo fin a la tregua existente. Esta decisión se produce en medio de tensiones renovadas en el Golfo y el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de hidrocarburos. Las declaraciones de Trump impulsaron los precios del petróleo, con el barril de Brent subiendo un 6% hasta los 79 dólares.
El conflicto se intensificó tras bombardeos atribuidos a Irán contra embarcaciones, lo que llevó a una respuesta militar estadounidense. Teherán, por su parte, ha advertido que atacará a los barcos que no respeten los corredores autorizados en el estrecho de Ormuz. La situación ha generado preocupación internacional, con países como Kuwait y Catar llamando al diálogo para evitar una escalada mayor.
La Guardia Revolucionaria de Irán respondió atacando instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin. Mientras tanto, la Organización Marítima Internacional informó que unos 6.000 marinos están bloqueados en el Golfo debido al conflicto. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, preocupada por el impacto en el comercio y la estabilidad regional.




