La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ha experimentado una notable transformación en los últimos años, dejando atrás un pasado marcado por huelgas violentas y enfrentamientos. Durante décadas, la UASD fue sinónimo de disturbios que interrumpían la rutina académica y generaban una imagen negativa de la institución. Sin embargo, la situación ha cambiado significativamente, y hoy en día la universidad goza de un ambiente de estabilidad y tranquilidad.

Este cambio se atribuye en parte a la gestión de Emma Polanco, quien asumió como rectora en 2018 y tomó medidas para eliminar la violencia organizada dentro del campus. La llegada del rector Editrudis Beltrán Crisóstomo en 2022 consolidó esta estabilidad, implementando un plan que priorizó la docencia y el bienestar de la comunidad universitaria. Además, la pandemia del COVID-19 introdujo una nueva generación de estudiantes que no vivió el ambiente convulso del pasado.

La UASD ha mejorado su infraestructura y servicios, incluyendo la introducción de trenes universitarios para facilitar la movilidad dentro del campus. Aunque algunos críticos señalan que la nueva generación está menos involucrada en luchas sociales, la universidad ha logrado cambiar su imagen y ofrecer un entorno más seguro y académico para sus estudiantes.