Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la zona norte de Venezuela el 24 de junio han dejado un saldo de 2,954 fallecidos y más de 16,000 heridos. Los daños materiales son significativos, afectando viviendas, comercios y activos económicos, con una estimación preliminar de 6,700 millones de dólares.

El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó sobre las cifras de víctimas y heridos, mientras que las labores de rescate continúan con la participación de más de 17,800 voluntarios. Hasta el momento, se han registrado 942 réplicas desde los terremotos principales.

La comunidad internacional ha respondido con ayuda humanitaria, incluyendo envíos de Brasil y el Gobierno dominicano. Además, un hospital de campaña español ha comenzado a operar en Caracas para atender a los afectados.

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas reportó sismos adicionales, y la NASA estima que 58,870 edificios han sido dañados o destruidos. Unas 16,309 personas han perdido sus hogares, y se han habilitado 80 campamentos transitorios para los damnificados.