La muerte del adolescente Darlin Mercado Reyes durante una intervención policial ha reavivado el debate sobre la reforma de la Policía Nacional. El proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional está a punto de perimir en el Senado si no se aprueba antes del 26 de julio. Esta iniciativa, que busca mejorar los controles internos y la salud mental de los agentes, enfrenta su momento más crítico justo cuando el caso Darlin expone fallas operativas y cuestiona la supervisión de los agentes.

El proyecto de ley, depositado el 8 de diciembre de 2025, ha agotado casi todo su margen constitucional y podría quedar sepultado si no avanza en los próximos días. La propuesta incluye monitoreos de salud mental para los policías y sanciones severas para quienes se nieguen a estas evaluaciones. El caso Darlin ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de estas reformas, ya que el cabo implicado tenía antecedentes disciplinarios previos.

La familia de Darlin ha presentado una demanda contra la Policía Nacional, mientras el proceso penal contra el cabo avanza bajo presión pública. El senador Omar Fernández ha cuestionado los resultados de la reforma, argumentando que casos como este minan la confianza ciudadana en los cambios anunciados por el Gobierno. La situación plantea una decisión incómoda para el Congreso, que debe decidir si dejar morir la reforma o impulsarla como respuesta a la crisis actual.