En Santo Domingo, la medida de eliminar el pago con tarjetas en estaciones de combustibles ha generado un fuerte rechazo entre los ciudadanos. Muchos consideran que esta decisión podría aumentar los atracos, ya que obligaría a las personas a llevar efectivo.

La medida forma parte del plan "Anti Crisis" del Gobierno dominicano, que busca mitigar el impacto económico de la inflación global. Este plan también incluye un aumento en el impuesto a las transferencias electrónicas y a los casinos, entre otros ajustes fiscales.

Juan Ovalle, presidente de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas), indicó que aún no hay una fecha establecida para implementar el retiro de los pagos con tarjeta. Sin embargo, se están realizando ajustes para mitigar el impacto económico de esta medida en los comercios.

Trabajadores de las estaciones de combustibles expresan preocupación, ya que gran parte de sus ventas se realiza mediante pagos electrónicos. La eliminación de este método podría afectar significativamente sus ingresos.

Algunos ciudadanos, como Rubén Darío, ven la medida como positiva, argumentando que el uso de tarjetas puede ser objeto de robos electrónicos. Sin embargo, la mayoría teme que el regreso al efectivo incremente la inseguridad.