Conocer las herramientas disponibles para prevenir el VIH es crucial ante una posible exposición al virus. La Profilaxis Preexposición (PrEP) y la Profilaxis Postexposición (PEP) son estrategias efectivas para reducir el riesgo de infección y fortalecer la respuesta de salud pública frente al VIH.
La PrEP está dirigida a personas con alto riesgo de exposición y consiste en el uso preventivo de medicamentos antirretrovirales antes de una posible exposición. Utilizada correctamente, puede reducir en más de un 90 % las probabilidades de adquirir la infección.
Por otro lado, la PEP está diseñada para situaciones en las que ya ocurrió una posible exposición al VIH, como una agresión sexual o la rotura del preservativo. Este tratamiento debe iniciarse dentro de las primeras 72 horas posteriores a la exposición para maximizar su efectividad.
Durante un taller para periodistas, el doctor Robert Paulino explicó que la PrEP puede administrarse mediante una tableta diaria o bajo la modalidad “a demanda”. Sin embargo, esta última opción solo está recomendada para hombres debido a diferencias en niveles de protección.
Los expertos destacaron que la PrEP es segura durante el embarazo y puede prevenir la transmisión maternoinfantil del VIH. También abordaron los avances en la eliminación de la transmisión de sífilis y hepatitis B en el país.
Finalmente, se enfatizó que la prevención efectiva del VIH requiere la combinación de estrategias como el uso del preservativo, la PrEP, la PEP, pruebas diagnósticas periódicas y educación sexual basada en evidencia.




