Los líderes de la OTAN se reúnen en Ankara para evaluar el gasto en defensa y promover acuerdos con la industria militar, además de garantizar apoyo financiero a Ucrania. Este encuentro busca que los europeos asuman más responsabilidad en la Alianza ante la presión de Estados Unidos. Se espera que los aliados europeos y Canadá incrementen su inversión en defensa y se comprometan a apoyar a Ucrania con 140.000 millones de euros en dos años.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó la necesidad de reequilibrar la Alianza transatlántica, con los europeos y Canadá asumiendo mayor responsabilidad en defensa convencional. Durante la cumbre, se discutirá la conversión del gasto adicional en capacidades operativas y la ampliación de las industrias de defensa.
El embajador de EE. UU. ante la OTAN, Matthew G. Whitaker, advirtió sobre la importancia de cumplir con los compromisos de inversión. Estados Unidos ha anunciado que dejará de proporcionar material fundamental a la Alianza, lo que obliga a los aliados europeos a asumir más responsabilidades.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, participará en un consejo OTAN-Ucrania, donde se espera que se impulse un apoyo militar significativo para Kiev. Estados Unidos no aportará dinero a este fondo, pero los europeos y Canadá continuarán comprando armas estadounidenses para enviar a Ucrania.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ofrecerá una cena de gala para los líderes, y el miércoles se llevará a cabo la sesión de trabajo del Consejo del Atlántico Norte, donde se evaluará la postura de Donald Trump respecto a la cumbre.




