Las empresas que deban realizar aportes para financiar el sistema de gestión de residuos sólidos podrán deducir estos pagos al calcular el Impuesto Sobre la Renta (ISR). Esta modificación fue incorporada por la Cámara de Diputados al proyecto de ley que ya fue aprobado por el Congreso y espera promulgación del Poder Ejecutivo. El cambio se refleja en un nuevo párrafo del artículo 36, estableciendo que la contribución especial será deducible de la renta bruta.
Por ejemplo, una empresa que aporte 2.2 millones de pesos por residuos sólidos podrá incluir esta cifra entre los gastos para determinar la renta sobre la cual se calcula el ISR. Esta disposición no figuraba en versiones anteriores de la ley y fue añadida mediante enmiendas propuestas por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco. La iniciativa ya fue aprobada por ambas cámaras legislativas y solo resta su promulgación para entrar en vigencia.
El proyecto también reorganiza la escala de aportes según los ingresos anuales de cada empresa, estableciendo que las compañías con ingresos superiores a 2,500 millones de pesos deberán realizar el mayor aporte. Además, introduce un tratamiento especial para empresas con márgenes de ganancia regulados por el Estado, calculando su aporte sobre las ventas netas.
Asimismo, el proyecto crea un tratamiento especial para comisionados y comisionistas, estableciendo un máximo de 675,000 pesos para la contribución especial, incluso si sus ingresos superan los 700 millones de pesos. Se amplían restricciones a la importación de productos plásticos de un solo uso sin certificación de biodegradabilidad, con un plazo de seis meses desde la promulgación de la ley para que entre en vigor la prohibición.




