Keir Starmer anunció su dimisión como líder del Partido Laborista y primer ministro británico tras perder la confianza de su grupo parlamentario. En una declaración desde Downing Street, comunicó su decisión al rey Carlos III y se comprometió a una transición ordenada. Starmer pidió al Comité Nacional Ejecutivo del Partido Laborista que establezca un calendario para elegir a su sucesor, proceso que se completará antes del receso parlamentario de verano.

El nuevo líder asumirá el poder en septiembre o antes si solo hay un candidato. Starmer permanecerá en el cargo hasta la elección del nuevo líder y aseguró su apoyo al sucesor. La dimisión se produce tras presiones por el revés electoral en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo. Starmer recordó que el laborismo volvió al poder hace dos años después de 14 años en la oposición, transformando el partido y restaurando la confianza en varias áreas clave.