La jueza Clara Luz Almonte, de la Segunda Sala Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, se inhibió de conocer el juicio contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set Club. Los hermanos Espaillat enfrentan cargos de homicidio involuntario por la muerte de 236 personas y las lesiones de cientos de afectados tras el derrumbe del techo del club en abril de 2025.
La magistrada decidió apartarse del caso debido a su vínculo emocional con una de las víctimas, Margarita Herminia Robles Reyes, y su familia. Almonte expresó que su relación cercana con la víctima y sus familiares le impide juzgar con imparcialidad.
El Código Procesal Penal permite a los jueces inhibirse si existe una relación de amistad o familiaridad con las partes involucradas. La jueza remitió su resolución a la presidenta de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional para que se designe a otro juez para el caso.




