Altagracia, un nombre ficticio para proteger su identidad, ingresó al Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres en 2018. Condenada inicialmente a 20 años de prisión, su pena fue reducida a 15 años. Durante su tiempo en prisión, logró cumplir su sueño de infancia de convertirse en modelo y diseñadora de accesorios, participando en el Fashion Week República Dominicana.
A pesar de las limitaciones económicas de su infancia, Altagracia encontró la oportunidad de desarrollar su talento dentro del penal. Participó en eventos de moda y en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, destacándose en el diseño de bisutería. Además, ha completado aproximadamente 60 cursos técnicos, incluyendo costura, cocina, y contabilidad, impartidos por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).
Altagracia, madre de tres hijos, está en proceso de inscripción universitaria para estudiar Psicología Industrial. Su interés en esta área surgió tras participar en charlas sobre manejo del temperamento y emociones. Actualmente, aplica sus conocimientos ayudando a sus compañeras en momentos de crisis y trabaja en el área de enfermería del penal.
Con más de la mitad de su condena cumplida, Altagracia planea solicitar la libertad condicional. Su objetivo es reintegrarse a la sociedad y convertirse en empresaria de la moda artesanal, llevando sus productos a otras tiendas y desarrollando su negocio de bisutería.




