Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron el norte de Venezuela el 24 de junio han causado daños significativos en viviendas, activos económicos y han resultado en numerosas pérdidas humanas. El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó que al menos 2.295 personas han fallecido y 11.267 han resultado heridas.
Más de 4.000 brigadistas han rescatado a 6.461 personas, mientras que equipos internacionales han salvado a doce personas atrapadas bajo los escombros. La ONU estima que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los terremotos.
La ayuda internacional ha sido crucial, con 4.099 brigadistas extranjeros y 707.063 toneladas de ayuda humanitaria recibidas. Países como El Salvador, México, República Dominicana, y Estados Unidos han enviado rescatistas y apoyo logístico.
Venezuela ha registrado más de 780 réplicas desde los terremotos principales. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas reportó un sismo de magnitud 3,6 cerca de Caracas.
El daño económico preliminar se estima en 6.700 millones de dólares. El Gobierno venezolano ha informado que 12.841 personas han perdido sus viviendas, mientras que Acnur documenta 16.000 desplazados.
El ministro de Defensa de Brasil, José Múcio, visitó Venezuela para evaluar la cooperación humanitaria y posibles iniciativas de reconstrucción.




