El Gobierno de Haití organizó una ceremonia en Puerto Príncipe para conmemorar el quinto aniversario del asesinato del presidente Jovenel Moïse. La ceremonia, impulsada por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, contó con la presencia de miembros del Gobierno y representantes de la Policía Nacional de Haití y las Fuerzas Armadas.
Durante el evento, se celebró una misa en la que el padre Jean Robert Louis destacó que "la muerte es el comienzo de una nueva vida". La ceremonia concluyó en un clima de recogimiento, reflejando la voluntad de las autoridades haitianas de preservar la memoria de Moïse.
Martine Moïse, esposa del expresidente, recordó las circunstancias del asesinato y lo calificó de "indignante", sugiriendo motivos económicos y políticos detrás del magnicidio. En Estados Unidos, ya han sido condenadas nueve personas por el asesinato.
Joverlein Moïse, hijo del presidente asesinado, compartió en redes sociales una canción en memoria de su padre. Expresó su dolor por la pérdida y su determinación de no alimentar la venganza, afirmando que "los vivos tendrán que lidiar con sus propias penas".




