El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que entregará el poder el 6 de agosto a la medianoche, aunque no reconoce como su sucesor a Abelardo de la Espriella, quien ganó las elecciones del 21 de junio. Petro aseguró que no se aferrará al poder y que respeta la Constitución, aunque su partido, el Pacto Histórico, presentará una demanda de nulidad de las elecciones. Las relaciones entre el gobierno saliente y el equipo de transición del presidente electo se han deteriorado, llevando a la suspensión de reuniones conjuntas. Petro también llamó a una "resistencia activa" y mencionó la posibilidad de "desobediencia civil" ante lo que considera una amenaza para la democracia con el nuevo gobierno.