El ensanche Kennedy, ubicado en el centro del Distrito Nacional, enfrenta serios problemas de infraestructura y servicios. El hacinamiento en las viviendas, el caos vial por el doble parqueo de vehículos y la proliferación de talleres son algunos de los desafíos que afectan a la comunidad. Además, el cúmulo de desechos en las calzadas y aceras, así como los desagües de aguas putrefactas, agravan la situación.
El barrio, cercano al Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, sufre de la creación de mini vertederos en las esquinas debido a la dificultad de acceso para los camiones de basura. A pesar de los esfuerzos de la Alcaldía por colocar tanques de basura, el problema persiste. Residentes como Kelvín Adames y Bartolo han señalado que la recolección de basura es esporádica y que los malos olores son constantes.
Otro problema es el tendido eléctrico, donde las marañas de cables representan un peligro para los habitantes. Los vecinos también han expresado su preocupación por los talleres improvisados que operan en las aceras, dificultando el tránsito vehicular y peatonal.




