La diáspora venezolana en República Dominicana enfrenta el reto de financiar el envío de ayuda a las zonas afectadas por los recientes terremotos en Venezuela. Aunque las donaciones han disminuido, varios centros de acopio continúan operando, reuniendo alimentos, medicamentos e insumos. El costo de cada contenedor para el transporte marítimo es de aproximadamente 4,500 dólares, y los voluntarios buscan apoyo financiero para cubrir estos gastos.

En el centro de acopio de la plaza Sambil Santo Domingo, se preparan cajas con alimentos no perecederos y medicamentos, clasificados por personal capacitado. Además, se organizan kits de higiene e insumos para bebés. A pesar de las dificultades, los voluntarios siguen comprometidos con la causa.

Paralelamente, la comunidad venezolana en República Dominicana enfrenta problemas para renovar su documentación migratoria. La Dirección General de Migración ha dejado de aceptar declaraciones juradas de trabajadores independientes, afectando a un gran número de venezolanos que trabajan por cuenta propia. Esta situación ha generado complicaciones para actualizar documentos y realizar otras gestiones.