Santiago requiere mayor atención en el diseño de edificaciones debido a las características de su suelo, que pueden amplificar los efectos de un terremoto. El ingeniero estructural Luis Abbott explicó que, a diferencia de Santo Domingo, Santiago necesita estructuras más rígidas para reducir el riesgo de colapsos durante un evento sísmico.
Abbott señaló que, mientras Santo Domingo está asentada sobre formaciones calcáreas rígidas, en Santiago las condiciones geológicas exigen reforzar las edificaciones. Recomienda construir edificios más rígidos y con más muros de corte para mejorar la seguridad sísmica.
El ingeniero aclaró que Santo Domingo también enfrenta riesgos, especialmente en sectores con depósitos de arcilla. Abbott informó que el código sísmico dominicano, reforzado en 2011, será revisado este año para incorporar nuevos criterios técnicos.
El especialista subrayó la importancia de cumplir con las normas de construcción para reducir el impacto de futuros terremotos. Abogó por fortalecer la supervisión técnica y promover evaluaciones periódicas de los edificios en zonas de mayor amenaza sísmica.




