Un análisis estructural del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) revela que el 88% de la arena en ocho playas turísticas de la República Dominicana está compuesta por restos de organismos marinos. Este hallazgo subraya la dependencia de las costas nacionales de la salud de los arrecifes de coral para su existencia física y resistencia a la erosión.

El estudio, liderado por el Laboratorio de Nanotecnología de Intec, abarcó playas como El Morro, Dorada, El Portillo, Bibijagua, Isla Saona, Guayacanes, Punta Salinas y Bahía de las Águilas. La investigación destaca que la arena es producida por "fábricas de carbonato" formadas por esqueletos de corales, algas rojas y moluscos.

Alteraciones en estos ecosistemas podrían detener la producción natural de arena, acelerando la pérdida de territorio costero. Además, la arena de Bahía de las Águilas, compuesta en un 87.8% por aragonito coralino, contiene diatomeas, microalgas que indican un ecosistema libre de contaminación.

El estudio también reveló que las desembocaduras de los ríos pueden alterar la composición costera, como en Punta Salinas, donde la arena está formada por fragmentos de rocas volcánicas. Estos resultados proporcionan una línea base mineralógica para medir la erosión costera en el futuro.