La profilaxis posexposición con doxiciclina, conocida como Doxy-PEP, se presenta como una estrategia eficaz para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual bacterianas, especialmente sífilis y clamidia, tras una relación sexual sin protección. Esta estrategia consiste en la administración de 200 miligramos de doxiciclina después de una exposición sexual de riesgo. Aunque es altamente efectiva para prevenir sífilis y clamidia, ofrece menor protección contra la gonorrea debido a la resistencia bacteriana.

El uso de Doxy-PEP está dirigido principalmente a poblaciones con mayor riesgo de adquirir estas infecciones, bajo criterios médicos específicos y supervisión profesional. Según el doctor Robert Paulino, del Instituto de Medicina Tropical & Salud Global de UNIBE, está recomendada para hombres que tienen sexo con hombres, mujeres transgénero y personas no binarias con antecedentes de ITS o relaciones sin protección con múltiples parejas.

La recomendación es tomar 200 miligramos de doxiciclina dentro de las primeras 24 horas después de la exposición sexual, con un máximo de 72 horas. En casos de múltiples exposiciones en una semana, se aconseja una dosis de 200 miligramos tras cada evento, sin superar esta cantidad en 24 horas. Paulino señala que la Doxy-PEP es bien tolerada, con efectos adversos graves poco frecuentes, aunque puede modificar el microbioma del organismo, cuyos efectos a largo plazo aún se estudian.