La donación de órganos es un proceso médico regulado que puede realizarse tanto en vida como después del fallecimiento. En vida, se permite la extracción de órganos o tejidos que no comprometen la supervivencia del donante, como el riñón y parte del hígado, debido a su capacidad de regeneración.
También se pueden donar tejidos y componentes sanguíneos como médula ósea, células madre hematopoyéticas, sangre, plasma y plaquetas. Después del fallecimiento, la donación es posible en casos de muerte encefálica confirmada, permitiendo la donación de órganos como corazón, hígado, pulmones y riñones.
El director del INCORT, José Juan Castillo, explicó que el proceso de donación cadavérica requiere la confirmación médica independiente del diagnóstico de muerte encefálica y la autorización de los familiares. En República Dominicana, el trasplante renal es el único con cobertura de la seguridad social.
El INCORT trabaja en la inclusión del trasplante hepático en la cobertura del sistema. A pesar de la capacidad técnica del país para realizar múltiples tipos de trasplantes, el principal reto sigue siendo la baja tasa de donación y la negativa familiar, influenciada por el miedo y la desinformación.




