Margarita, una interna del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres en San Cristóbal, ha experimentado una notable transformación personal durante su condena de 30 años. Inicialmente recluida en la cárcel pública de Higüey desde abril de 2013, Margarita encontró en Najayo la oportunidad de cambiar su vida a través de programas educativos y talleres del Infotep.

En Najayo, Margarita descubrió su pasión por la costura industrial y participó como diseñadora en el evento de moda por la inclusión de Fashion Week. A lo largo de su reclusión, ha completado más de 100 cursos y talleres, lo que le ha permitido avanzar en el sistema penitenciario y obtener permisos de salida sin custodia.

Margarita aspira a crear un taller para jóvenes en riesgo, donde pueda enseñar manualidades y artesanía, utilizando las habilidades que ha adquirido. Su historia es un testimonio de resiliencia y superación personal, apoyada por su familia y las autoridades del centro penitenciario.