La relación entre Donald Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha generado controversia en la Copa del Mundo. La intervención de Trump en la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun ha provocado indignación, especialmente en Bélgica, que enfrenta al equipo estadounidense en los octavos de final. La UEFA ha acusado a la FIFA de cruzar una "línea roja" debido a esta intervención.

Infantino ha mantenido conversaciones regulares con Trump sobre el Mundial, lo que ha fortalecido sus lazos desde que Estados Unidos ganó el derecho a coorganizar el torneo en 2018. La relación entre ambos se ha consolidado, con Trump recibiendo el premio inaugural de la paz de la FIFA, elogiado por su "compromiso inquebrantable con el avance de la paz y la unidad en todo el mundo".

A pesar de las críticas, Infantino ha defendido la independencia de los órganos judiciales de la FIFA, afirmando que es esencial para la credibilidad e integridad del fútbol. Trump, por su parte, ha confirmado que solicitó una revisión de la suspensión de Balogun, que fue levantada posteriormente.