La vida en edificios de apartamentos en Santo Domingo se ha vuelto problemática para muchos residentes, afectando la convivencia diaria. Los principales conflictos surgen por la falta de pago de cuotas de mantenimiento, la ocupación indebida de parqueos y el uso inapropiado de áreas comunes. Además, la presencia de animales sin control, el uso de estupefacientes y el ruido excesivo agravan la situación.
El alquiler de apartamentos bajo la modalidad de Airbnb ha generado preocupación entre los vecinos por la inseguridad y el ruido que provocan los inquilinos temporales. La mala gestión de la convivencia entre propietarios e inquilinos también es un problema recurrente, con casos que incluso han llegado a los tribunales. La acumulación de deudas por mantenimiento y la falta de pago de servicios básicos afectan gravemente a las administraciones de los edificios.
En algunos casos, los residentes deben asumir cuotas extraordinarias para cubrir los servicios esenciales. La falta de una junta de vecinos en ciertos edificios complica aún más la situación, ya que no se logra un acuerdo para el mantenimiento y limpieza de las áreas comunes. La indiferencia de las autoridades ante estos conflictos deja a los condómines sin un claro recurso para resolver sus problemas.




