Claudia Medina, madre de siete hijos y camionera en DP World, ha desafiado los prejuicios al convertirse en un símbolo de superación. Proveniente de Cristo Rey, Medina ha enfrentado las responsabilidades familiares y los estigmas sociales asociados a su trabajo en maquinaria pesada.
A lo largo de su vida, Medina ha trabajado en diversos oficios, desde cobradora de guagua hasta vendedora de palomitas, sin perder la esperanza de mejorar su situación. Actualmente, es parte del 25% de empleos ocupados por mujeres en DP World, donde conduce vehículos de transferencia interna.
Medina sueña con seguir creciendo profesionalmente y aspira a manejar una de las grúas pórtico en el puerto de Caucedo. A pesar de las dificultades, incluyendo los accidentes de su hijo, ha encontrado apoyo en sus compañeros de trabajo y ha mejorado su situación económica.
La experiencia de Medina en el puerto ha significado un cambio radical en su vida personal y financiera, otorgándole independencia y estabilidad. Reflexiona sobre su trabajo como una bendición, destacando la importancia de la gratitud y el esfuerzo en la construcción de una vida mejor.




