Este martes se cumplen cinco años del asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, lo que profundizó la crisis del país en todos los ámbitos. Moïse fue asesinado el 7 de julio de 2021 en su residencia privada en Pétion-Ville, a manos de un grupo de mercenarios, incluidos 17 exmilitares colombianos. Hasta ahora, nueve personas han sido condenadas en Estados Unidos por su participación en el complot.

La conspiración se fraguó entre febrero y julio de 2021 en el sur de Florida, que funcionó como centro de planificación y financiamiento del complot. Las autoridades de Estados Unidos indicaron que el plan fue presentado a los mercenarios como una operación de arresto legal, pero derivó en asesinato tras fallidos intentos de captura. Haití no celebra elecciones desde 2016, y el asesinato de Moïse agravó la crisis de seguridad del país.

Tras el asesinato, Haití ha tenido varios primeros ministros, siendo el actual Alix Didier Fils-Aimé. Las elecciones generales estaban previstas para agosto, pero la inseguridad ha generado escepticismo sobre su realización. La inseguridad causada por bandas ha desplazado a 1.5 millones de personas y ha dejado a 6 millones enfrentando inseguridad alimentaria severa.