El número de fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 en el norte de Venezuela ha ascendido a al menos 2.595, con 12.400 heridos, según anunció la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Durante una rueda de prensa, Rodríguez destacó la presencia de rescatistas de 33 países y defendió la respuesta del Gobierno ante la emergencia. La presidenta aseguró que se activaron inmediatamente los sistemas de protección civil y defensa pública, aunque enfrentó críticas por una supuesta demora en la respuesta.

En La Guaira, epicentro de la devastación, continúan las labores de rescate y desescombro, mientras miles de personas permanecen en refugios y a la intemperie. La ONU informó que hay 3.000 rescatistas internacionales en el país, y hasta ahora se han salvado 13 personas, incluyendo a un hombre rescatado tras ocho días bajo los escombros. Delcy Rodríguez agradeció el apoyo internacional recibido, incluyendo el de líderes como Donald Trump y Pedro Sánchez.

Las agencias de la ONU han establecido refugios en La Guaira para los afectados, y el Gobierno venezolano prometió nuevas viviendas para quienes perdieron sus hogares. Sin embargo, la destrucción de las vías complica el acceso a algunas comunidades, que aún necesitan ayuda urgente.