Rusia ha lanzado un ataque masivo contra Kiev utilizando 29 misiles de trayectoria balística, ninguno de los cuales fue interceptado por las defensas aéreas ucranianas. Este ataque ocurre en vísperas de la cumbre anual de la OTAN en Ankara, donde se espera que se discutan medidas para reforzar las defensas de Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha condenado el ataque y ha señalado la necesidad urgente de que la OTAN proporcione más apoyo defensivo, como los misiles Patriot. En total, Rusia lanzó 68 misiles y 351 drones, de los cuales las defensas ucranianas lograron derribar 37 misiles y 326 drones.
El Ministerio de Defensa ruso ha afirmado que el ataque alcanzó empresas de defensa, instalaciones energéticas y aeródromos militares en varias regiones de Ucrania. En diferentes localidades, como Bogódujiv e Izium, se reportaron muertes debido a los ataques, sumando un total de 14 fallecidos y más de 40 heridos.




