La ciudad de Nueva York experimentó un aumento de la violencia en las horas previas y durante la celebración del 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos. En Brooklyn, dos policías resultaron heridos de bala, aunque sus chalecos antibalas los protegieron, y el agresor fue capturado tras huir. En Coney Island, una reunión familiar fue interrumpida por un tiroteo que dejó ocho personas heridas, incluido un adulto en estado crítico.
En el Alto Manhattan, dos hombres fueron baleados en un lapso de dos horas, uno de los cuales falleció. Un hombre de 74 años fue apuñalado en un autobús al intentar detener a dos jóvenes que hostigaban a una madre y su bebé. En Queens, una mujer fue asesinada en su hogar, y el agresor huyó.
Un hombre tibetano se prendió fuego frente a la ONU en protesta contra la ocupación china del Tíbet. En Long Island, un hispano murió tras ser golpeado por un fuego artificial, y en El Bronx, un joven de 16 años fue baleado. Durante los festejos, un incendio se desató en el Puente de Brooklyn, pero fue controlado sin heridos.




