Más de 150 cuerpos sin identificar fueron enterrados en el cementerio La Esperanza, en el estado de La Guaira, Venezuela, tras los terremotos del 24 de junio. Los sepulteros comenzaron a cavar fosas individuales al día siguiente de los temblores en la zona más afectada por el sismo. Cada sepultura está marcada con un pequeño ramo de flores y una cruz blanca con la inscripción 'Identificación especial' y la fecha del fallecimiento.