La vasectomía es un método de esterilización masculina que implica la sección y ligadura de los conductos deferentes mediante una intervención quirúrgica. Este procedimiento es eficaz y presenta pocos efectos secundarios, siendo en la mayoría de los casos reversible a través de la vasovasostomía. La uróloga-andróloga Marlin Fernández destaca que es una cirugía menor y ambulatoria, que no altera la producción de espermatozoides ni hormonal, solo impide la salida de espermatozoides en el semen.
El procedimiento es mínimamente invasivo y puede realizarse con anestesia local o general, consistiendo en ligar y cortar los conductos deferentes. La reversión es posible mediante un procedimiento quirúrgico microscópico. No hay contraindicaciones, solo se requiere que el paciente sea mayor de edad y exprese su deseo de realizarse el procedimiento.
La especialista recomienda seguir usando métodos anticonceptivos habituales hasta verificar la ausencia de espermatozoides en el semen, lo cual puede confirmarse tras unas 25 eyaculaciones o en tres meses mediante un espermatograma. La recuperación es rápida, requiriendo solo un par de días de reposo y el uso de analgésicos antiinflamatorios y hielo local.




