El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional ha determinado que Juan Carlos Torres Robiou, exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur), incurrió en lavado de activos. Las juezas concluyeron que Torres Robiou ocultó, adquirió y administró bienes de origen ilícito mientras ocupaba un cargo público, en asociación con otras personas.
Entre 2017 y 2021, Torres Robiou recibió ingresos por más de 3.7 millones de pesos, pero las inversiones y operaciones financieras realizadas superaron ampliamente esta cifra. El tribunal destacó que los contratos de asesorías y actividades agrícolas presentados por la defensa no justificaban el volumen de recursos manejados, que alcanzó los 65 millones de pesos.
Las juezas señalaron que Torres Robiou utilizó préstamos bancarios para dar apariencia de legalidad a fondos obtenidos mediante actos de corrupción. Además, se detectaron omisiones en las declaraciones juradas de bienes del acusado, así como discrepancias con los registros de la Dirección General de Impuestos Internos.
El tribunal también examinó la adquisición de un apartamento en Balcones del Atlántico, realizado a través de una empresa para ocultar la titularidad real del bien. Se concluyó que la compañía fue utilizada para dificultar la trazabilidad del origen de los fondos empleados en la compra.




