República Dominicana se encuentra en una de las zonas de mayor actividad tectónica del Caribe, con varias fallas capaces de generar terremotos significativos. Sin embargo, la falta de sismos de gran magnitud en las últimas décadas limita los registros históricos disponibles para los especialistas. Los ingenieros Claudia Germoso y Norberto Rojas Mercedes destacan que, ante esta escasez, los estudios actuales se basan en simulaciones y modelos estadísticos para estimar el comportamiento del terreno.
Rojas explica que los mapas de amenaza sísmica utilizados para el diseño de edificaciones se construyen a partir de estudios probabilísticos y simulaciones. Germoso, directora de la red sísmica del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), señala la necesidad de fortalecer la capacidad de monitoreo del país. Actualmente, las estaciones vigilan principalmente la zona norte debido a la importancia de la falla Septentrional, pero se busca expandir la red hacia el sur para monitorear la falla Enriquillo.
Ambos especialistas coinciden en que, aunque no se han registrado terremotos de gran magnitud recientemente, la amenaza sísmica sigue presente debido a la ubicación geológica del país. Germoso subraya la importancia de contar con más instrumentación, como sismómetros y acelerómetros, para mejorar el diseño sismorresistente de las edificaciones.




