Estados Unidos enfrenta una ola de calor extremo durante el festivo del 4 de julio, con pronósticos de temperaturas récord y alta humedad en el noreste y los estados del Atlántico Medio. El Servicio Meteorológico Nacional advierte sobre tormentas eléctricas severas en estas regiones, con posibles vientos dañinos.
Ciudades como Nueva York, Washington DC y Filadelfia experimentan temperaturas cercanas a los 38 grados centígrados, lo que ha llevado a la cancelación o posposición de eventos conmemorativos. En Washington DC, 44 personas fueron atendidas por problemas de salud relacionados con el calor.
En Nueva Jersey, una tormenta dejó a 180,000 hogares sin electricidad, afectando también la red de trenes NJ Transit. Las autoridades han abierto centros de refrigeramiento y piden a la población mantenerse hidratada mientras las redes eléctricas enfrentan alta demanda.




