El fenómeno de El Niño se intensifica, elevando las temperaturas del agua y generando condiciones climáticas extremas en diversas regiones. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) pronostica que una ola de calor marina podría cubrir hasta el 40% de la superficie global de los océanos este año, afectando especialmente al Pacífico.

En mayo, las olas de calor marinas ya impactaron el 28% de los océanos globales, según el último reporte de la NOAA. Estos fenómenos se detectaron en el Pacífico, la región de la Extensión de Kuroshio, el mar Mediterráneo y el Atlántico.

El incremento de las temperaturas se vincula a El Niño, un fenómeno climático que implica aguas más cálidas de lo normal en el Pacífico. La NOAA emitió un aviso el 11 de junio, prediciendo que El Niño se intensificará de moderado a fuerte en el otoño, con un 63% de probabilidad de que las temperaturas de la superficie marítima excedan los 2 grados centígrados sobre lo usual.

Para países como Estados Unidos, esto implica condiciones más secas y un invierno más cálido, aunque también más tormentas en el sur, riesgos de inundaciones y una mayor posibilidad de ciclones tropicales en el Pacífico. Organizaciones climáticas no gubernamentales, como Climate Central, alertaron sobre los efectos del calor en los océanos, señalando que los días con niveles extremos en los mares se han triplicado desde 1970.

Un estudio publicado en Science Advances reveló que el aumento del nivel del mar causado por el ser humano es detectable en el 97% de los sitios de mareógrafos globales consultados. El cambio climático fue responsable del 58% de los días con niveles de agua extremos entre 2000 y 2018, según el estudio.