Más de 8,000 hogares en Nueva York, incluyendo varios de origen dominicano, han sido desalojados en los primeros seis meses de 2023. Esta situación se da en medio de una crisis de vivienda asequible que ha llevado a un aumento en los alquileres en la ciudad. Los registros municipales indican un promedio de 1,345 desalojos mensuales entre enero y junio, acercándose a las cifras previas a la pandemia de COVID-19.

Aunque el promedio mensual de desalojos ha disminuido en comparación con el año pasado, cuando se registraron 1,514 desalojos mensuales, el número total de desalojos en 2025 fue de 17,791 familias, la cifra más alta desde 2018. Este incremento ha generado ganancias significativas para los alguaciles municipales, quienes reportaron ingresos de más de 55 millones de dólares el año pasado.

Los propietarios justifican las demandas de desalojo por falta de pago de alquiler, argumentando que necesitan los ingresos para cubrir sus propias obligaciones financieras. Además, consideran que la amenaza de desalojo puede incentivar la intervención de agencias municipales para brindar asistencia.