Durante la pandemia de 2020, Luke y su esposa en el Reino Unido decidieron formar una familia, pero tras 18 meses sin éxito, descubrieron que el sistema de salud se centraba principalmente en la mujer. A pesar de que la infertilidad afecta a una de cada seis parejas y que la mitad de los casos están relacionados con problemas masculinos, los hombres a menudo son excluidos del proceso de diagnóstico y tratamiento. Expertos señalan que este enfoque puede retrasar la detección de problemas y hacer que los tratamientos sean más invasivos y costosos. La infertilidad masculina sigue siendo un tema tabú, pero hay indicios de cambio, con más hombres buscando apoyo y compartiendo sus experiencias.