El juez ha decidido abrir un juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del Jet Set, por homicidio involuntario. La acusación del Ministerio Público fue respaldada por 42 de los 54 querellantes, según informó Wilson Camacho, director de Persecución del Ministerio Público.
El colapso de la discoteca Jet Set, ocurrido durante un concierto del merenguero Rubby Pérez, resultó en 236 muertes y más de cien heridos. El peritaje de la defensa coincide con el del Ministerio Público en que la responsabilidad del colapso recae en los acusados.
El juez impuso una medida de coerción real que inmoviliza 500 millones de pesos, asegurando así que los derechos de las víctimas puedan ser resarcidos durante el proceso judicial. Camacho destacó el impacto emocional del caso en las víctimas y en la sociedad dominicana.




