El juez Reymundo Mejía Zorrilla decidió mantener la calificación de homicidio involuntario en el caso de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, donde fallecieron 236 personas. Según el magistrado, la ley no permite modificar la calificación jurídica debido a un fuerte principio de legalidad y jurisprudencias de la Suprema Corte de Justicia.

El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, presidido por Mejía, rechazó la solicitud de 12 querellantes de cambiar la tipificación a homicidio voluntario. El juez argumentó que no existe dolo eventual, ya que una de las imputadas estaba presente durante el derrumbe, lo que impide considerar el acto como voluntario.

El proceso judicial ha sido descrito como traumático por Mejía, quien enfatizó que la justicia no debe ser utilizada como herramienta de venganza. El magistrado dictó auto de apertura a juicio contra los hermanos Espaillat López, quienes enfrentan acusaciones por presuntas negligencias en el mantenimiento de la discoteca.