El juez Raymundo Mejía del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional decidió enviar a juicio de fondo a los propietarios de la discoteca Jet Set Club, Antonio y Maribel Espaillat. Esta decisión se tomó tras el colapso del techo del establecimiento el pasado 8 de abril, que resultó en 236 fallecidos y cientos de heridos.
El magistrado Mejía enfatizó que "la justicia no es para venganza", rechazando la solicitud de algunos querellantes de tratar el caso como homicidio voluntario con dolo eventual. Insistió en que el tribunal debe actuar conforme al principio de legalidad, valorando únicamente los hechos y las pruebas presentadas.
Mejía subrayó la importancia de respetar los tratados internacionales y las leyes, recordando que no se puede sancionar a nadie sin pruebas concluyentes. Indicó que tanto el peritaje del Ministerio Público como el de la defensa deben ser discutidos en la fase de juicio, ya que existen elementos de prueba que requieren evaluación.




