La selección de fútbol de Irán, que participa en el Mundial, ha expresado su descontento por las restricciones de viaje impuestas, que les obligan a desplazarse a los partidos el día anterior y regresar inmediatamente después. Según la federación iraní, estas restricciones afectan negativamente la preparación del equipo y no garantizan igualdad de condiciones. A pesar de las quejas, las normas de la FIFA establecen que los equipos deben viajar un día antes del partido y regresar después del encuentro, lo cual es una práctica común en el torneo.