Francia ha experimentado un aumento significativo en el número de muertes durante una ola de calor excepcionalmente intensa. Desde el 24 de junio, se han registrado aproximadamente 1,000 muertes adicionales en comparación con los meses anteriores, afectando principalmente a personas mayores de 65 años. La agencia nacional de salud pública advierte que el balance final podría ser mayor, ya que algunos efectos del calor tardan en manifestarse.

Las temperaturas en Francia han superado los 40 °C, lo que ha puesto a los hospitales bajo una fuerte presión. Aunque las temperaturas han comenzado a bajar, el impacto del calor en la salud sigue siendo preocupante. La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, indicó que el número de fallecimientos es superior a lo normal, y se observa un aumento del 40% en las muertes ocurridas en el domicilio, especialmente en la región de Île de France.

Salud Pública Francia ha señalado que el 85% de las muertes adicionales corresponden a personas de 65 años o más. A pesar de que aún no se pueden atribuir oficialmente todas las muertes al calor, la situación sigue siendo alarmante y se espera que el número de fallecimientos continúe aumentando.