Los bomberos de Nueva York evacuaron un rascacielos de oficinas en Manhattan, anteriormente sede de Pfizer, por temor a un colapso estructural. La emergencia surgió tras la caída de ladrillos en el edificio ubicado en el número 200 de la calle 42 Este. Durante la inspección, se detectó que dos columnas de soporte estaban cediendo y varios pisos superiores presentaban hundimientos. Como medida de precaución, también se ordenó el desalojo de dos edificios cercanos.