El Departamento de Estado de Estados Unidos calificó las reformas económicas anunciadas por Cuba como "señales de humo superficiales". Las 176 medidas adoptadas por La Habana representan un cambio significativo en su modelo económico, pero Washington exige reformas más sustanciales. Según un portavoz del Departamento de Estado, estas reformas son modestas y llegan con gran retraso, siendo parte de una estrategia para crear la ilusión de compromiso con el cambio. Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han tensado considerablemente en los últimos meses.