La especialista en seguridad y defensa ciudadana, Carolina Ramírez, ha señalado que la muerte del joven Darlyn Mercado a manos de un agente de la Policía Nacional ha puesto en evidencia fallas en los protocolos institucionales y en el entrenamiento del personal policial. Ramírez destacó que el análisis del caso debe incluir una revisión de los procedimientos de asignación de personal y la preparación recibida por los agentes para desempeñar sus funciones.

Según Ramírez, el agente involucrado pertenecía a la unidad Lince, la cual debería estar destinada a situaciones de extrema necesidad que requieran un cuerpo táctico especializado. Sin embargo, cuestionó que un agente con tal nivel de preparación estuviera realizando labores de patrullaje preventivo, lo que considera un incumplimiento de los protocolos.

La especialista también mencionó que, aunque se han implementado reformas policiales en los últimos años, los avances logrados aún no se han traducido en mayores niveles de bienestar y confianza para la ciudadanía. Ramírez subrayó la importancia de una respuesta civil para la familia afectada, aunque reconoció que esto no compensará la pérdida de un ser querido.

Finalmente, Ramírez advirtió sobre los riesgos inherentes a la labor policial, especialmente en República Dominicana, donde un disparo inadecuado puede afectar tanto al agente como a un ciudadano. Considera que estos riesgos deben estar contemplados dentro del seguro de riesgos laborales correspondiente.