El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció una revisión de seis meses sobre la presencia militar y las bases estadounidenses en Europa. Esta medida busca que los países europeos de la OTAN asuman más responsabilidad en su defensa. Hegseth criticó a los aliados que no permitieron el uso de bases para operaciones en Irán, calificando la situación como vergonzosa.
Durante una reunión de ministros de la OTAN, Hegseth destacó la necesidad de una alianza equilibrada, donde Europa lidere su propia defensa. La revisión, denominada "OTAN 3.0", implicará consultas con el Congreso de Estados Unidos y aliados europeos. Además, se evaluará el acceso a bases y sobrevuelo para asegurar que las fuerzas estadounidenses estén preparadas para necesidades globales.
Hegseth advirtió que las contribuciones de EE.UU. a la OTAN dependerán del cumplimiento de los objetivos de gasto en defensa por parte de otros países. Señaló que Europa debe asumir la responsabilidad principal de su defensa convencional, como se comprometió en la cumbre de La Haya. Esta revisión adoptará un enfoque innovador para garantizar la defensa de Europa en el futuro.




