El índice de precios de los alimentos, calculado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), experimentó una ligera disminución en junio. Esta caída se debe a los precios más bajos de cereales, azúcar y productos lácteos, que compensaron los aumentos en aceites vegetales y carne.

El índice promedió 130,3 puntos en junio de 2026, lo que representa una disminución de 0,3 puntos respecto a mayo, aunque es 2,2 puntos más alto que el año anterior. Los precios de los cereales cayeron un 3,5% en comparación con mayo, impulsados por la disminución en los precios internacionales del maíz y el trigo.

El precio del maíz cayó un 6,2%, reflejando abundantes suministros en América del Sur y una menor demanda de etanol. En contraste, el precio del arroz subió un 3,2% debido a la fuerte demanda asiática.

Por otro lado, los aceites vegetales aumentaron un 3,8% respecto a mayo, impulsados por mayores cotizaciones de aceite de palma y colza. El precio de la carne aumentó un 0,5%, alcanzando un nuevo máximo histórico, mientras que los productos lácteos y el azúcar registraron caídas del 1,5% y 5,7% respectivamente.