El doble terremoto ocurrido el 24 de junio en Venezuela generó aproximadamente 1,2 millones de toneladas de escombros, según estimaciones de la ONU. La mayor parte de estos escombros provienen de estructuras colapsadas en el estado La Guaira. La remoción y gestión de estos restos es un reto crucial para iniciar la reconstrucción.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el gobierno venezolano han trabajado juntos para evaluar la situación. Se estima que 900,000 toneladas de escombros son de concreto y acero, mientras que 332,000 toneladas corresponden a artículos domésticos. La gestión integral de estos materiales, que incluye su clasificación, reciclaje y reutilización, es prioritaria.

Autoridades venezolanas, junto a expertos internacionales, están coordinando un programa de remoción de escombros. Entre ellos se encuentra Elad Edri, alto oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel, quien asesora en el manejo de los restos. Sin embargo, aún no se han divulgado las directrices específicas para esta gestión.

El Ministerio de Ecosocialismo ha movilizado maquinaria para procesar los escombros y convertirlos en material de construcción. Expertos sugieren que cerca del 60% de los residuos pueden ser reciclados, aunque advierten sobre los riesgos de utilizar materiales dañados para estructuras nuevas.